
“¿Cuánto cuesta un consultor SEO?” es una pregunta legítima a la que casi nadie responde claro, y por una razón: la respuesta honesta es “depende del alcance”. Pero “depende” no sirve para presupuestar. Así que vamos a ponerle números, rangos y, sobre todo, el criterio para saber si lo que te piden es caro o barato para lo que necesitas.
Lo escribimos sin tarifas mágicas y avisando de la trampa más común: en SEO, lo barato suele salir carísimo.
Los dos formatos de contratación (y sus rangos)
Antes del precio hay que entender qué estás comprando. Hay dos formatos principales:
| Formato | Qué incluye | Rango orientativo | Para quién |
|---|---|---|---|
| Consultoría puntual | Diagnóstico + hoja de ruta priorizada para que la ejecute tu equipo | Cientos a unos pocos miles de € (según tamaño de web) | Negocios con equipo interno que implementa |
| Acompañamiento mensual | Estrategia + ejecución continuada, por iguala | Desde ~445 €/mes +IVA, según alcance | Negocios sin equipo o proyectos grandes |
Los rangos varían mucho según el tamaño de la web, el sector y la competencia. Una tienda con miles de productos en cuatro idiomas no cuesta lo mismo que una web de servicios de diez páginas: el trabajo no es comparable.
Qué justifica que un consultor cueste más que otro
No todos los “consultores SEO” hacen el mismo trabajo, aunque usen el mismo título. Lo que de verdad explica las diferencias de precio:
- Diagnóstico real vs plantilla. Analizar tu web de verdad lleva horas. Pasarte un informe genérico de una herramienta, minutos. El precio lo refleja.
- ¿Ejecuta o solo recomienda? Arreglar los problemas cuesta más que listarlos, y vale mucho más (lo desarrollamos en freelance vs agencia).
- Experiencia en tu tipo de web. Quien ya ha resuelto un caso como el tuyo va directo; quien aprende contigo te cobra el aprendizaje en tiempo.
- Medición de negocio. Configurar el seguimiento de ventas y reportar sobre la caja es trabajo extra que muchos no hacen, y es justo lo que te dice si estás recuperando la inversión.
Por qué el consultor barato sale caro
Es el patrón que más veces hemos visto llegar a nuestra puerta “para arreglar lo de antes”:
- Pagas poco por un plan genérico que no parte de tu web real.
- Se ejecutan acciones que no mueven la aguja (o que rompen algo), porque no hubo diagnóstico.
- Pasan meses sin resultados y, con ellos, el coste de oportunidad de no haber atacado lo correcto.
- Acabas pagando dos veces: lo barato de la primera vez y lo que cuesta deshacer el destrozo.
La forma de evitarlo no es buscar lo más caro, sino exigir que el gasto empiece por un diagnóstico que ponga número al trabajo real antes de comprometer presupuesto. Así sabes qué necesitas antes de gastar un euro.
Cómo presupuestar tu caso sin sorpresas
El orden sensato:
- Diagnóstico primero. Una auditoría te dice qué hay que hacer y cuánto trabajo implica. En Gecko puedes empezar incluso por una auditoría gratuita para tener una primera foto.
- Decide el formato según tengas o no equipo que ejecute.
- Pide que te traduzcan el precio a impacto: qué esperas recuperar y en cuánto tiempo. Si nadie te lo plantea así, falta criterio comercial.
Para el resto del criterio de elección, está la guía del consultor SEO; y si aún no tienes claro qué incluye el trabajo, qué hace un consultor SEO. El diagnóstico de partida lo explicamos en la guía de auditoría SEO.
Cuando quieras un número para tu web concreta, en Gecko Studio trabajamos sin permanencia y partimos siempre del diagnóstico: así funciona nuestro servicio de consultor SEO.


